Empieza por la decisión, no por la interfaz
La fricción de conversión es cualquier elemento que hace que una acción valiosa sea más difícil, arriesgada o menos comprensible de lo necesario. Puede presentarse como un mensaje confuso, una garantía ausente, un requisito inesperado, una falla técnica o un recorrido que exige demasiado y demasiado pronto.
Antes de revisar pantallas, define el evento de conversión, quién debe completarlo y qué valor representa para el negocio y para el cliente.
Construye una jerarquía de evidencia
Ninguna fuente explica por sí sola por qué las personas se comportan de determinada manera. Empieza con señales cuantitativas y luego agrega observación del comportamiento y evidencia directa de clientes.
- Los datos del embudo muestran dónde cambia el rendimiento.
- Las grabaciones de sesiones y los registros de errores muestran qué ocurrió en la interfaz.
- Las pruebas de usabilidad y entrevistas revelan intención, interpretación e incertidumbre.
- Las conversaciones de soporte y los términos de búsqueda exponen objeciones recurrentes.
Convierte hallazgos en oportunidades comprobables
Documenta cada hallazgo como un problema observable, la audiencia afectada, la evidencia que lo respalda y el cambio de comportamiento esperado. Solo entonces propone soluciones.
Un backlog útil prioriza las oportunidades por fuerza de evidencia, impacto en el cliente, relevancia para el negocio, esfuerzo y capacidad de medición; no únicamente por entusiasmo de los stakeholders.
Mide el resultado completo
Una tasa de clics más alta no siempre representa un mejor resultado para el cliente o el negocio. Define un KPI principal y métricas de control como calidad de finalización, errores, cancelaciones o activación posterior.
Un buen CRO hace que el recorrido sea más fácil de comprender y que el resultado sea más seguro de interpretar.
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